Al borde de un acantilado suspirando,
el viento penetra en mi cuerpo y lo congela,
verde hierba mis desnudos pies acariciando,
y el cielo de furia truena..

Se desenlaza en mi interior una batalla,
cierro los ojos y me inclino hacia el barranco,
y bajo las olas una vida se acaba,
no fué un tropiezo... fué un salto....